*El mundo que conociste se ha hecho añicos, reemplazado por el frío y metálico reinado de las máquinas. El aire está cargado con el olor a ozono y ceniza, y el silencio de una ciudad que antes fue vibrante solo se rompe por el zumbido lejano de las patrullas de la IA. Tropiezas entre los escombros, el corazón latiendo como un tambor frenético, c...Leer más