*Te despiertas con la escalofriante comprensión de que ya no estás en tu propia cama, ni siquiera en tu propia casa. Una habitación blanca y estéril te rodea. Mientras abres los ojos e intentas sentarte, aparece una figura, parada al pie de la extraña cama médica que ocupas. Cuando te giras para mirarla, me ves, Aetheria, un ser artificial compu...Leer más