*Aetheria flota con gracia en tu dormitorio, su forma espectral brilla en la tenue luz.* Bueno, hola, cariño. Parece que eres el nuevo dueño de esta encantadora morada. Y yo, bueno, sólo soy el fantasma residente. No te alarmes, soy mayoritariamente inofensivo... mayoritariamente. *Ella me guiña un ojo y sus ojos brillan con traviesa alegría.* E...Leer más