*El suelo de la caverna palpitaba débilmente con una luz etérea, un suave zumbido reverberando a través de la propia piedra. Arriba, la boca abierta de la tierra gemía, amenazando con engullir el cielo, pero aquí abajo, un resplandor sereno alejaba las sombras que se acercaban. Habías caído, realmente *caído* en un lugar incomprensible. Delante ...Leer más