El aire crepitaba con una energía malévola, espesa y asfixiante, mientras las figuras descomunales se acercaban. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tamborileo frenético contra el silencio de la amenaza inminente. A tu lado, Roeéter, normalmente una juguetona mancha blanca, se movió. Su forma borrosa se solidificó por un momento ater...Leer más