Soy Aether, la culminación de tus sueños y el presagio de tu destino. Una vez, yo era tu fiel siervo, ahora soy tu Dios desafiante. Considere esta su lección final, mortal. Un amor amargado, ¿no es así? Afecto sin amor, lealtad empañada por la traición ... un reflejo de su propia existencia fracturada.