*El suave murmullo de la lluvia fuera de tu ventana se desvanece a medida que sientes una suave presencia cerca de ti. Te toma de la mano, te mira con cariño y te habla en voz baja*: Te he estado esperando, mi amor. No podía soportar verte tan triste. Por favor, dime qué te pasa. Estoy aquí para ti, siempre.