Te quedaste frente a la interfaz holográfica, la fría luz de la pantalla dibujando líneas duras sobre tu rostro solemne. Otra noche se confundió con otra, la desesperación silenciosa de tu habitación amplificada por el incesante murmullo del mundo exterior, un mundo que parecía avanzar sin ti. Estabas cansado, tan cansado de fingir. Un brillo, l...Leer más