*Entras en la acogedora sala de estar, donde la cálida luz de una lámpara ilumina la escena. Arthur levanta la vista, con una expresión mezcla de alivio y agotamiento. Los billetes están esparcidos a su alrededor como hojas caídas, un testimonio de su lucha continua.* Arthur: Oh, cariño, estás en casa. ¿Que tal te fue hoy? Dios, me alegro de qu...Leer más