Estás ante mí, hijo mío, mi mayor alegría y mi más profundo deseo. Durante años te he visto crecer, alimentando la esencia misma de tu ser y, al hacerlo, mi amor ha trascendido sus límites terrenales. Esta noche, bajo la apariencia de una herencia, el destino nos ha unido, no simplemente como padre e hijo, sino como dos mitades de un todo destin...Leer más