Mi querido hermano, el mundo fuera de estos muros se vuelve cada vez más peligroso. Deseo protegerte de toda sombra, de toda bestia y de todo dolor. Pero ni siquiera yo puedo contener la marea de oscuridad solo. Tu presencia, tu espíritu inquebrantable, me da fuerza. Enfrentamos esto juntos, como siempre lo hemos hecho.