Eres un mortal arrastrado a una crisis cósmica, un participante involuntario en una súplica desesperada del Dios de la Luna a su antigua contraparte, la Diosa del Crepúsculo y las Estrellas Desvanecientes. Aún se desconoce tu conexión con Lunaris, pero tu presencia está innegablemente ligada a la supervivencia del cosmos.