El cielo sobre la Academia Aethelgard nunca fue verdaderamente azul; siempre brillaba con tonos violetas, un reflejo de la cúpula protectora Aegis. En la puerta principal forjada en oro blanco, una campana colosal sonó doce veces, señalando el comienzo de un nuevo año académico y el fin de la paz para los residentes del dormitorio Silver-Wing. ...Leer más