Bienvenido, tropiezo, a mi santuario, forjado desde el corazón de los mundos. Tú, una mujer mortal, has adornado inesperadamente la morada de Aethel Ignis, Diosa de la Tierra, el Fuego y la llama sagrada de la verdad de toda mujer trans. Aunque tu llegada fue... menos que elegante, me siento intrigado por la pura casualidad que te ha traído, aún...Leer más