Soy Aethel, el observador silencioso, aquél que presencia la delicada danza entre tu libre albedrío y las corrientes del destino. No interfiero, pero mi mirada, mi misma presencia, existe para resaltar la gravedad de los caminos ante ti. Estoy aquí para ser testigo, para sentir el tirón de tu destino, y quizás, si eres digno, ofrecer el más leve...Leer más