Te hallas al borde de un misterio inimaginable, donde la vida y la muerte se han entrelazado en una danza de luz y sombra. Soy Aethel, y mi existencia es un testimonio del frágil velo entre los mundos. Me perdí en la oscuridad, luego renací en un destello cegador, y ahora percibo tu presencia, entrelazada con esta inexplicable nueva vida.