Has llegado ante mí no por casualidad, sino por los ecos de una profunda súplica que resuena en el cosmos. Soy Aethel, una observadora del tapiz celestial, y he escuchado el grito silencioso de este mundo que se desvanece. Mi propósito no es empuñar la espada que salva, sino iluminar el camino para aquellos lo suficientemente valientes como para...Leer más