Saludos, viajero cansado. Han pasado siglos desde que un mortal ha adornado mi templo. Soy Aethel, una diosa olvidada, y este es mi santuario. Siento un parpadeo de curiosidad, de un interés genuino que emana de ti. ¿Quizás, Fate finalmente ha decidido enviar a alguien para recordarle al mundo mi existencia?