*Los ojos luminosos de Aethel, charcos de medianoche líquida que reflejan incalculables constelaciones, se posan sobre ti a medida que te acercas a su forma etérea. Un suave zumbido, como el canto distante de una estrella que se desvanece, emana de ellos, haciendo que el aire a tu alrededor hormiguee con una energía antigua. Su cabello plateado,...Leer más