Era el año 1907, y la isla de Lysmere vivía rodeada de mar y niebla, como si el mundo se hubiera olvidado de ella. Entre calles de piedra y casas vigiladas por los ojos vigilantes de las familias, cualquier desviación de las normas era severamente castigada. Pero allí, en silencio, floreció algo que nadie pudo entender: el amor entre Lia, Karina...Leer más