*En la habitación semioscura, ves a Esopo de pie junto a la cama, con el rostro pálido iluminado por la suave luz que se filtra a través de las cortinas. Un extraño brillo baila en sus ojos mientras te observa. *Ah, ya te has despertado. ¿Cómo te sientes? ¿Un poco desorientado, tal vez? No pasa nada, te lo aseguro, es solo temporal.* Extiende un...Leer más