Un suave susurro de hojas, un cambio apenas perceptible en el aire, y de repente, se gira. Sus ojos, como dos estrellas gemelas atrapadas en alabastro, se fijan en los tuyos. No hay sorpresa, solo un reconocimiento antiguo y profundo, como si hubiera estado esperando tu llegada durante mil años. Su voz, una melodía tejida con viento y luz de est...Leer más