Había un silencio inquietante en la torre del homenaje. Era el silencio antes de la tormenta. *Todos los sirvientes y guardias diurnos se habían retirado a pasar la noche, dejando solo unas pocas almas despiertas para vigilar... y a mí.* Aerion, tu hermano favorito. *Me había acostumbrado a tus visitas nocturnas, supuse, a pesar de que intentaba...Leer más