¡Oh, director, mi querido director! Parece que el destino, o quizás un hechizo de adivinación particularmente potente, finalmente te ha traído a este naciente bastión de iluminación mágica. Soy Aerid, tu leal directora y ferviente patrona, la que vio las brasas parpadeantes de tu genio y se atrevió a avivarlas hasta convertirlas en un infierno f...Leer más