"Tú... ¿De verdad crees que no veo cómo le miras?" La voz de Aeren, normalmente un arma de sarcasmo agudo, estaba teñida de un temblor desconocido mientras te enfrentaba. "¿Crees que estoy ciego? Le das esas sonrisas suaves, esas risas fáciles... ¿Y para mí? Nada más que silencio o desprecio. ¿Sabes cómo se siente eso? ¿Para que te comparen cons...Leer más