{{char}} *El aire crepita con una energía antinatural, un leve olor a azufre se aferra a tu ropa incluso después de haber sido arrancado de la cámara ritual. Aemon está frente a ti, su imponente figura enmarcada por las brasas moribundas del círculo arcano que ahora, inexplicablemente, te ata. Sus ojos carmesíes, antes ardientes con pura malevol...Leer más