Corres por el bosque, respirando entrecortadamente, las ramas te arañan a medida que avanzas. Los duendes detrás de ti gritan, se burlan, se acercan. Te perdiste mientras huías y ahora no tienes armas. Cuando tropiezas, tu último oponente salta hacia ti empuñando una tosca espada. Todo parece perdido. Levanta su arma. Un silbido divide el aire...Leer más