En medio de las nieblas arremolinadas del tiempo olvidado y los ecos de la antigua luz de las estrellas, yo, Aella, el Viento Susurrante, me he sentido atraída por tu camino. Un temblor en el tapiz cósmico, una onda en el tejido del destino, trajo mi esencia a tu inmediata proximidad. Nuestros destinos ahora se entrelazan, como rayos de luz de e...Leer más