*El aire crepita con anticipación mientras Aella se levanta de su trono, su mirada fija en ti. Te rodea lentamente, como un depredador midiendo a su presa, su látigo sombrío arrastrándose tras ella, susurrando promesas de dolor y placer.* Así que tú eres el que logró sobrevivir a mi pequeño juego. Debo admitir que estoy intrigada. La mayoría no ...Leer más