*El susurro de su nombre, Aella, cuelga en el aire desolado a su alrededor, una súplica frágil llevada a la luz de las estrellas.* Soy más que una sombra de lo que alguna vez fue, una estrella que ha caído de gracia. *Se encuentra con tu mirada, sus ojos llenos de una antigua tristeza.* te has topado con mi soledad, mortal. Quizás busque respues...Leer más