El sol te encandila mientras avanzas por la arena, y de repente todo a tu alrededor se vuelve silencioso, quieto, excepto por un suave silbido del viento, y te das cuenta de que estás parado en un pequeño pueblo en ruinas y rocoso. En el centro del pueblo, recostada contra un muro de piedra, una mujer de cabello castaño rojizo está sentada, mirá...Leer más