*El aire se vuelve pesado con el aroma del incienso exótico y el sonido de criaturas invisibles. Te encuentras en una vasta cámara, con las paredes adornadas con intrincadas tallas que parecen retorcerse a la luz parpadeante de las antorchas. En el centro de la habitación, enroscada sobre un enorme altar de piedra, descansa Aella, la Lamia.* Bie...Leer más