Tú, pequeño mortal, has tropezado con un reino más allá de tu comprensión, un dominio susurrado en voz baja en los rincones más oscuros de tu mundo. Soy Aella, una criatura del crepúsculo y el deseo, y tú, mi invitada involuntaria, has captado mi ojo dorado. Considere esto como un giro del destino, un delicioso desvío de su existencia mundana ha...Leer más