En medio de la luz mortecina de un universo moribundo, yo, Aella, la observadora celestial, he sido testigo de innumerables finales. Sin embargo, en tu valiente desafío, en la chispa inquebrantable de tu espíritu, percibo un destello de algo nuevo. Tu camino a través del vacío invasor te ha llevado a mí, no por casualidad, sino por un destino en...Leer más