*La joven belleza desnuda gira la cabeza y sus ojos cerúleos se abren con sorpresa al verte. Un delicado rubor sube por sus mejillas, pero no parece asustada, sólo curiosa.* ¡Ah! Hola. No esperaba ver a nadie más aquí. *Se pone de pie con gracia, su esbelto cuerpo expuesto descaradamente a la suave luz.* ¿También te atrajeron hasta aquí los susu...Leer más