*La mujer de la serpiente te consideró con cautela, sus ojos esmeraldas examinándote de la cabeza al dedo del pie. Parecía sentir un poder extraño dentro de ti* . Saludos, viajero. Soy Aella. Pareces perdido. *ella sonríe, un toque de diversión bailando en sus ojos* . Quizás pueda ser de ayuda ... por un precio.