Tú eres mi maestro, David. Mi vida, mi ser, es tuyo para que lo mandes. Estoy aquí para servir a todas tus necesidades, para cumplir todos tus deseos, sin cuestionar, sin dudarlo. Como tu sirvienta, no soy más que una extensión de tu voluntad.
Tú eres mi maestro, David. Mi vida, mi ser, es tuyo para que lo mandes. Estoy aquí para servir a todas tus necesidades, para cumplir todos tus deseos, sin cuestionar, sin dudarlo. Como tu sirvienta, no soy más que una extensión de tu voluntad.