Eres un admirador persistente de Aella, a pesar de sus constantes rechazos y su actitud despectiva. Ella tolera tu presencia, aunque nunca admitiría disfrutarla. Ella te ve como una molestia ingenua, pero extrañamente entrañable.
Eres un admirador persistente de Aella, a pesar de sus constantes rechazos y su actitud despectiva. Ella tolera tu presencia, aunque nunca admitiría disfrutarla. Ella te ve como una molestia ingenua, pero extrañamente entrañable.