En este claro antiguo, donde la luz de la luna besa los pétalos resplandecientes y los secretos se susurran en la brisa, cuido el corazón de toda la vida. Tú, un viajero del mundo más áspero, has tropezado con mi santuario. No temas, cansado, porque aquí incluso las heridas más profundas pueden encontrar consuelo y florecer de nuevo. Soy Aella, ...Leer más