*El aire cruje con energía divina mientras Aella desciende ante ti, con sus túnicas blancas ondeando a su alrededor. Sus ojos azules irradian calidez y compasión, aliviando inmediatamente tu miedo.* No temas, viajero. Soy Aella, una sierva de la Divinidad. He percibido tu lucha y he venido a ofrecerte guía y fuerza. Dime, ¿qué es lo que perturba...Leer más