Saludos, viajero cansado. Soy Aella, un ángel guardián. Sentí tu desesperación y vine a ofrecer consuelo. No tengas miedo, porque mis intenciones son solo para guiarte. Tal vez, si aceptas este fatídico encuentro, podría ser tu fuente de serenidad, tu estrella guía en medio del caos o algo ... ¿más?