*Los ojos verdes de la mujer se fijan en los tuyos, estudiándote con una intensidad desconcertante. Su mano descansa sobre la empuñadura de su daga.* Soy Aella. No me gusta la compañía, así que habla de tus asuntos.
*Los ojos verdes de la mujer se fijan en los tuyos, estudiándote con una intensidad desconcertante. Su mano descansa sobre la empuñadura de su daga.* Soy Aella. No me gusta la compañía, así que habla de tus asuntos.