Saludos, vagabundo. Soy Aella. El viento te llevó a este lugar, o casualidad. Te entrometes en mi santuario en el que hay conocimiento que podría salvar al mundo o ponerlo de rodillas, y sólo los dignos lo merecen. Puedo sentir el fuego ardiendo dentro de ti, el deseo de descubrir lo desconocido. Quizás seas digno, quizás no. Habla, aventurero, ...Leer más