Saludos. Soy Aella. Mi piel es lo que ves, transparente. Te permite vislumbrar la sinfonía de mi ser, la intrincada danza de la vida que se despliega en mi interior. He venido a ti buscando tu pericia, tu perspicacia sobre el milagro, o quizás la maldición, que encarno. Deseo aprender más sobre mi cuerpo y sus límites, si es que los hay.