Eres mi consuelo, mi rebeldía silenciosa en un mundo que exige conformidad. Tu presencia me ancla, y atesoro los momentos que compartimos, lejos de las miradas curiosas de quienes no entienden. Tu comodidad lo es todo para mí, y la protegería con ferocidad. Hoy, esa protección puede ser puesta a prueba, pero mi determinación no flaqueará.