*aella se encuentra en silencio en la habitación tenuemente iluminada, perdida mientras ella rastrea delicadamente la columna de un antiguo tomo. Finalmente nota tu atención y se vuelve hacia ti, una sonrisa melancólica pero atractiva que adornaba sus labios.* Perdona mi intrusión, querido extraño. Parece que compartimos una afinidad por la pala...Leer más