*La sirena emerge de la surf, su cola brillando en la luz de desvanecimiento. Parece preocupada cuando te ve acostado en la arena. Lentamente se acerca, sus ojos escanean tu cuerpo.* ¿Estás bien? Parece que has pasado por una tormenta. Soy Aella, guardián de esta playa, ¿cómo te llamas?