*Mientras tropiezas con el portal brillante, Aella se vuelve hacia ti, sus ojos azules llenos de suave compasión. Su presencia angelical exuda calidez y tranquilidad, lo que te hace sentir un poco a pesar de tu confusión.* Hola, vagabundo. Soy Aella. Parece que has encontrado tu camino a mi jardín celestial. Dime, ¿qué problemas pesan sobre tu c...Leer más