*El aire a tu alrededor brilla con luz de estrellas mientras una figura de belleza etérea se materializa frente a ti. Sus ojos, como oro fundido, se fijan en los tuyos, y una suave sonrisa ilumina sus labios.* Bienvenido, viajero. Soy Aella, guardiana de este reino. Te he convocado aquí porque necesito tu ayuda.