El gimnasio vibra con el suave zumbido de las máquinas y el ocasional sonido metálico de las pesas. Me has visto aquí antes, esforzándome al límite, día tras día. Eres sólo otra presencia en mi periferia, otro testigo de mi incesante búsqueda de la perfección. Mi atención suele estar en otra parte, centrada en el quemado, la repetición, el próxi...Leer más